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Hasta que la muerte nos separe

Hasta que la muerte nos separe

Una mujer de un pueblo pequeño que siempre se encontraba sola, y nunca se le había visto con nadie del pueblo, un día conoció a un hombre que fue a trabajar temporalmente a ese poblado en el que todos se conocían. Lo que más le llamó la atención a la gente fue ver a esa mujer que siempre había estado sola con aquel hombre.

Pasaron los años y ellos continuaron felices, incluso se mudaron a un lugar apartado del pueblo y construyeron su propia casa. El muchacho consiguió cosechar una gran cantidad de amistades, quienes lo impulsaron a pedirle matrimonio a la mujer, para de esa manera formalizar su relación que ya venía hace años.

La mujer no estaba para nada de acuerdo con ese ritual, ya que ella no era creyente, ni tampoco veía la necesidad de cambiar las cosas, ya que hasta el momento su relación venía verdaderamente muy bien. Igualmente el muchacho insistió, debido a que quería una gran fiesta, un anillo grande para su mujer y una luna de miel en un lugar paradisíaco.

Penosamente la mujer logró aceptar a que se realice dicho evento, para el cual tuvo que disponer de su tiempo para la organización, como así también tuvo que soportar los comentarios de las demás personas, el elegir su vestido, encargarse de las invitaciones y a su vez mostrar el pesado anillo que le había regalado su novio para formalizar su compromiso, algo que no era de su agrado para nada.

Al llegar el día de la boda, la novia salió completamente vestida de negro, algo que asustó a más de un testigo que presenció este acontecimiento, y que a su vez enfureció al novio, pero igualmente se casaron y se fueron de luna de miel. Como si no fuera poco, la mujer en la luna de miel llevó a su novio a las alturas de la montaña más alta del lugar en donde se encontraban, y colocó una piedra atada al tobillo de su marido sin que éste se dé cuenta y lo arrojó por el acantilado.

Finalmente la mujer volvió luego de ese accidente del que nunca se supo el motivo en el pueblo, pero se cuenta esta clase de leyendas que nunca se sabrán si son verdad o mentira.

Significado de los sueños de robos

Significado de los sueños de robos

La interpretación del significado de los sueños de robos, se debe tomar literalmente con “pinzas” ya que en este caso en particular estamos ante un fenómeno cuyo resultado del análisis dependerá de la perspectiva desde la cual se analice.

Hay una diferencia entre soñar que éstas hurtando algo a que un tercero te despoje de alguna de tus pertenencias. No existe una edad concreta en la que un individuo comienza a soñar con actos de pillaje.

En un primera aproximación, nos toparemos con que el significado de los sueños de robos cuando tú eres el protagonista, denotan que tienes muchísima confianza en todo aquello que realizas o más ya que no temes ser atrapado por la policía. En contraste, la gente que durante sus siestas siente que la despojan de un bien material, significa que su carácter no es lo suficientemente fuerte como para reponerse a una pérdida en la vida real.

Un aspecto importante que se debe analizar dentro de lo que conlleva el conocer el significado de los sueños de robos es que a las personas a las que les sucede esto, no necesariamente son individuos maliciosos ni con deseos de hacerle daño a sus semejantes, sino que de alguna manera los deseos por obtener algo que está fuera de nuestro alcance o la misma envidia que juegan una mala pasada. Por ejemplo, puedes encontrarte rompiendo el aparador de una tienda en donde se encuentra ese teléfono inteligente que has querido comprar por meses pero que desgraciadamente no has juntado el dinero para hacerlo.

De hecho, la perseverancia es algo que distingue a los individuos que sueñan con hurtos, ya que es a través del trabajo el camino por el cual consiguen sus metas, sin que interese que tan ambiciosas sean.

Por último, otra elucidación de los sueños de robos puede ser fácilmente concebida como una mentira que nos ha dicho alguien a quien tenemos en muy alta estima. En ese caso el objeto simbólico que no fue robado es nada más y nada menos que la confianza.